Recursos para la comunidad | Agentes Comunitarios

 

Autismo y servicios de seguridad y emergencia

Recordemos que el autismo, no es una discapacidad visible con rasgos o características físicas, ya que está relacionada con el desarrollo neurobiológico de la persona que hacen que sociabilice de forma distinta, se comunique de forma diferente o que manifieste una conducta diferente a la norma. Además conocer a una persona autista, es conocer a esa persona y no a todas las diversas características que pueden manifestarse en el Espectro Autista.

Sin embargo ante una emergencia, siempre deben buscarse los mismos indicadores. Para comenzar, disminuye el ruido sonoro, y las luces al llegar  a una emergencia, ya que puede agobiar a la persona autista que esté involucrada en el siniestro.

Si se acercan a una emergencia vehicular, lo primero que se debe hacer al llegar a la zona, es buscar si en el vehículo la familia lleva algún distintivo que pueda indicar la presencia de una persona autista en su interior, de haberlo, busquen en el interior del vehículo algún sistema de comunicación con apoyo visual, recuerda que las personas autistas pueden tener dificultades de comunicación y necesitar un apoyo visual para entender lo que sucede y lo que necesita.

Ante la emergencia vehicular, se debe designar a una persona específica para que sea la encargada de la persona autista, ya que en caso de estar consciente, pueda anticipar todos los movimientos que se realizarán en la extricación del vehículo. No olvidemos lo importante que es la anticipación para las personas autistas, por ello es de suma importancia que siempre, sin importar qué, se anticipen todos los movimientos a realizar, incluso si piensas que la persona no te entiende y antes de incorporar cualquier soporte vital.

Utiliza un lenguaje claro y entrega órdenes cortas para el entendimiento simple de la persona autista vinculada a la emergencia, recuérdale que estás allí para ayudarle y que harás todo lo posible para que esté lo más pronto con su familia.

Recuerda que una persona autista, en una emergencia puede no contestar, tratar de arrancar del lugar, no permitir que lo toquen, no reaccionar a su nombre o no responder lo que le preguntas, pero independiente de todo esto, siempre se debe anticipar los movimientos y asegurarle que estás allí para ayudar.

Las personas autistas pueden ser hipo o hiper sensibles por lo que los perfiles sensoriales y umbrales de dolor pueden ser muy diversos, por ejemplo pueden tener en algunos casos, fractura expuesta y no referir dolor, por lo que trata de ocupar apoyo visual para preguntar qué le duele y en escala de dolor cuánto le duele para entregarle la mejor ayuda posible.

La persona seleccionada que esté a cargo de la persona autista debe acompañar en todo momento a su paciente para ayudar a mantener la ansiedad lo más manejable posible, si un accidente es complejo de gestionar para una persona normotípica, la persona autista puede ponerse en los peores escenarios y sobreestimularse muy rápidamente, ante esta posibilidad maneja lo mejor posible la información que se le entrega, con lo que necesita saber pero no posibles hipótesis, recuerda órdenes cortas y en lenguaje simple.

Si la emergencia ocurre en una vivienda, también se debe buscar señales de que exista alguna persona autista en su interior, en caso de incendio, recuerda realizar búsqueda y rescate en los lugares más pequeños que puedas ver ya que en algunos casos, algunas personas autistas buscan sentirse seguros en espacios reducidos.

Recuerda que al igual que en la emergencia vehicular, se debe buscar carpetas de comunicación aumentativa alternativa o apoyos visuales para explicar lo que está sucediendo. Habla de forma simple y sencilla, maneja el tono de voz y se amigable pero seguro, indícale que estás para ayudarle y que estará lo más pronto posible junto a su familia.

Pregúntele si tiene algo específico que llevar consigo para salir de la vivienda, muchas personas autistas tienen objetos de apego que los hacen sentir seguros independiente del contexto en el que estén. Procura ser lo más cercano posible, para que la ansiedad de la persona autista esté siempre controlada y no dificulte la entrega de ayuda.

Recordemos que cualquier situación de emergencia agrega estrés a todas las personas, y las personas autistas no son la excepción, por lo que se debe informar y anticipar cualquier movimiento o acción que se realizará con ella para que mantenga la calma.

Una persona autista puede no contestar a su nombre, huir del lugar, no querer recibir ayuda, gritar, aletear, saltar, etc. En esas situaciones guarde la calma, la persona que necesita ser apoyada es la con diagnóstico de Espectro Autista, no necesitamos más desregulados por falta de manejo o información.

Si en el carro de emergencia, ambulancia  o vehículo policial pueden llevar una caja de la calma, puede ser muy útil para trabajar la cercanía a una persona autista. Estas cajas suelen contener artículos manipulables para distintas edades, masas play doh, autitos, burbujas, papel, lápices, fidget, globos, squezze, pop it, spinners, entre otros.

No olvides siempre transmitir tranquilidad, seguridad y recordar que estás para ayudarle y que estará lo más pronto posible junto a su familia, ayudar a una persona autista puede ser un desafío pero con información correcta podemos aportar a una sociedad más inclusiva.

Ver Cápsula de video

 

Contáctanos

3 + 9 =

Más información

Teléfono +562 26731206
Mail: contacto@explorautismo.cl
Dirección: Monseñor Álvaro del Portillo 12455
www.explorautismo.cl

Financia

Realiza

Colabora

Colabora